martes, 2 de marzo de 2010

Las instituciones y organizaciones empresariales de la Comunidad de Aragón coordinan sus acciones de apoyo a los emprendedores

1.3.2010.
El Marco Estratégico del Capital Emprendedor en Aragón hoy suscrito persigue homogeneizar procesos para responder con más eficacia a las necesidades de quienes apuestan por esta vía de creación de empleo y riqueza

La tasa de actividad emprendedora es en Aragón un 15% superior a la media española y el objetivo es poner en marcha un sistema coordinado que sea referente en nuestro país por la calidad de sus políticas


El consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón y presidente de la Fundación Emprender en Aragón, Arturo Aliaga, la concejala delegada de Fomento y Turismo del Ayuntamiento de Zaragoza, Elena Allué, el presidente de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA), Jesús Morte, el presidente de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa Aragonesa (CEPYME Aragón), Aurelio López de Hita, el presidente del Consejo de Cámaras de Comercio e Industria de Aragón, Manuel Rodríguez Chesa, el vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Zaragoza, José María Marín, la presidenta de la Asociación Independiente de Jóvenes Empresarios de Zaragoza, Pilar Andrade, el director gerente del Instituto Aragonés de Fomento, Antonio Gasión y el consejero delegado del Centro Europeo de Empresas e Innovación de Aragón (CEEIARAGON), Luis García Pastor, han firmado un protocolo de colaboración para coordinar las actividades de apoyo al emprendedor en la Comunidad Autónoma de Aragón.

En virtud de este protocolo de colaboración, todas las instituciones y organizaciones empresariales firmantes asumen el llamado Marco Estratégico del Capital Emprendedor en Aragón, que tiene como misión proponer un conjunto de principios y ejes de acción orientados a mejorar las infraestructuras de apoyo que a través de las diferentes organizaciones se proporcionan a la actividad emprendedora en Aragón, con el propósito de responder con mayor eficacia y eficiencia a las expectativas y necesidades del emprendedor y de los grupos de interés que con él se relacionan.

En palabras de consejero de Industria Arturo Aliaga los momentos de dificultades como el actual causan siempre un repunte en el espíritu emprendedor y debemos coordinarnos mejor para ayudar a quien desea poner en marcha una iniciativa empresarial, porque sigue habiendo abundantes oportunidades de negocio en diversos sectores que pueden ser aprovechadas .

A este marco estratégico se llega tras un proceso de reflexión sobre la situación del potencial emprendedor en Aragón elaborado durante el último trimestre de 2009 con la participación de los agentes involucrados en la gestión de los servicios a emprendedores en la Comunidad. Ese análisis arrojaba datos como los que indican que Aragón, con una tasa de actividad emprendedora un 15% superior a la media española, ostentaba en 2008 la segunda posición en nuestro país por este concepto

En estos momentos en Aragón 21 organizaciones prestan servicios al emprendedor, con una inversión directa superior a los 4 millones de euros anuales y el trabajo directo de 90 técnicos y 86 agentes distribuidos por el territorio. Los servicios disponibles abarcan campos como los de difusión, divulgación y sensibilización, formación, asesoramiento personalizado y tramitación, observatorios de actividad y estudios, asistencia económico-financiera y ayudas y fomento de la cultura emprendedora en el sistema educativo.

Sin embargo, el importante número de organizaciones que trabajan en estas áreas hace que el resultado para el emprendedor pueda ser diferente en una u otra por factores como los siguientes, que invitan a coordinar mejor las actividades que se desarrollan y a homogeneizar los procesos:

- Uso de diferentes metodologías de creación de empresas.
- Diversidad de criterios formativos y de cualificación de los técnicos.
- Heterogeneidad de asesores y consultores.
- Imagen no homogénea.
- Desequilibrio territorial en la implantación de políticas para el emprendedor.
- Diferentes estándares de calidad de los productos ofertados y diferentes niveles de prestación de servicios.

El mencionado Marco Estratégico del Capital Emprendedor en Aragón propone actuar bajo seis principios:

- Coordinación. Conectar y cohesionar a las organizaciones.
- Compromiso. Identificar vínculos de afinidad e intereses compartidos.
- Alineación. Enfocar y ordenar las actuaciones.
- Aproximación. Adaptar y converger en las metodologías.
- Homologación. Normalizar sistemas y herramientas.
- Consolidación. Evaluar los esfuerzos en un objetivo común.

Para ello se contempla la creación de un equipo de coordinación, integrado por todos los firmantes, que será el encargado de vigilar que ese trabajo común cumple sus frutos y que se trabaja para alcanzar el reto marcado, que Aragón se convierta en 2010 en un referente dentro de España por sus políticas destinadas a estimular la generación de capital emprendedor y su transformación en valor económico y social para la Comunidad.

El marco estratégico describe en un proceso de cinco etapas la cadena de transformación en valor del capital emprendedor, en cada una de las cuales las organizaciones aragonesas que prestan estos servicios deberán proporcionar las herramientas más adecuadas para que el proceso resulte eficaz en su operativa (grado de cumplimiento de las expectativas) y eficiente (relación entre los rendimientos obtenidos y los recursos necesarios para obtenerlos). Las cinco etapas son:

- Generación de capital emprendedor (difusión, estimulación, motivación y formación).
- Evaluar y validar las iniciativas (información, filtrado, estudios y valoración).
- Creación e implantación del proyecto (planificación, recursos materiales, financiación y gestión).
- Lanzamiento de la iniciativa (desarrollo, tutoría, asesoramiento y seguimiento).
- Maduración y consolidación del proyecto (rendimientos, reflexión, aprendizaje y mejora).

Se contempla además la integración de todos los indicadores necesarios para poder evaluar el desempeño de las prestaciones de apoyo al emprendedor con criterios como el número de consultas iniciadas y culminadas, tiempo medio de maduración de proyectos, puestos de trabajo generados, volumen de inversión, índice de eficiencia de recursos, satisfacción de los usuarios, notoriedad del sistema y pervivencia de los proyectos.